V. Saul busca a David a toda costa para
matarlo.
A. Saúl busca a
David para matarle.
1. Saúl sale a buscar a David en el desierto de En-gadi.
a. 24:1
Cuando Saúl volvió de perseguir a los filisteos, le avisaron, diciendo: Mira
David está en el desierto de En-gadi.
b. 24:2. Y
llevando Saúl tres mil hombres escogidos de todo Israel. Fue en busca de David
y de sus hombres. Por las cumbres de los peñascos de las cabras monteses.
c. 24:3. Y cuando
llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en
ella para cubrir sus pies. David y sus hombres estaban sentados en los rincones
de la cueva.
d. 24:4. Entonces
los hombres de David le dijeron: Sucede que este día, es el que te dijo Jehová;
Puesto que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y
se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.
e. 24:5 Después
de esto se turbó el corazón de David. Porque había cortado la orilla del manto
de Saúl.
f. 24:6 Y dijo a
sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de
Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
g. 24:7 Así
reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen
contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.
2. David le
rectifica a Saul que él no busca el mal para él.
a. 24:8 También
David se levantó después, y saliendo de la cueva gritó detrás de Saúl,
diciendo: ¡Mi señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su
rostro a tierra, e hizo reverencia.
b. 24:9 Y dijo
David a Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: ¿Mira que David
procura tu mal?
c. 24:10 En este
mismo momento, tus ojos han visto cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en
la cueva. Y me dijeron que te matase. Pero te perdoné. Porque dije: No
extenderé mi mano contra mi señor. Porque es el ungido de Jehová.
d 24:11 Y mira,
padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano. Porque yo corté la orilla de
tu manto, y no te maté. Conoce, por tanto, y ve que no hay mal ni traición en
mi mano, ni he pecado contra ti. Sin embargo, tú andas cazando mi vida para
quitármela.
e. 24:12 Juzgue
Jehová entre tú y yo. Y me vengue de ti Jehová. Pero mi mano no será contra ti.
f. 24:13 Como
dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad; así que mi
mano no será contra ti.
g. 24:14 ¿Tras
quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A
una pulga?
h. 24:15 Jehová,
por consiguiente, será juez, él juzgará entre tú y yo. El vea y sustente mi
causa. Y me defenderá de tu mano.
i. 24:16
Aconteció que cuando David acabó de decir estas palabras a Saúl, Saúl dijo: ¿No
es esta la voz tuya, hijo mío David? Y alzó Saúl su voz y lloró.
3. Saúl declara a
David justo ante él, porque no lo mató.
a. 24:17 Dijo a
David: Más justo eres tú que yo, que me has pagado con bien, habiéndome yo
pagado con mal.
b. 24:18 Tú has
mostrado hoy que has hecho conmigo el bien. Porque no me has dado muerte,
aunque Jehová me ha entregado en tu mano.
c. 24:19 Porque
¿quién hallará a su enemigo, y lo dejará ir sano y salvo? Jehová te pague con
bien, por lo que en este día has hecho conmigo.
d. 24:20 Y ahora,
como yo entiendo que tú has de reinar. Y que el reino de Israel ha de ser en tu
mano firme y estable,
e. 24:21 Júrame,
en este momento, de inmediato por Jehová, que no destruirás mi descendencia
después de mí, ni borrarás mi nombre de la casa de mi padre.
f. 24:22 En ese
tiempo, David juró a Saúl. Y se fue Saúl a su casa. Y David y sus hombres
subieron al lugar fuerte.
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